- Destaca la belleza del mar que lo baña y la gran diversidad de fauna
Galápagos es uno de los pocos sitios en el mundo en donde el turismo está orientado netamente a la naturaleza, constituyendo una actividad educativa.
El Servicio Parque Nacional Galápagos es la institución gubernamental a cargo de la protección y el manejo de las áreas protegidas en el archipiélago de Galápagos. Su objetivo es proteger y conservar los ecosistemas del archipiélago y su diversidad biológica para el beneficio de la humanidad, las poblaciones locales, la ciencia y la educación.
El 10 de marzo de 1535, Fray Tomás de Berlanga topó accidentalmente con el Archipiélago, que fue incorporado oficialmente al Ecuador el 12 de febrero de 1832. La provincia es creada por tercera vez y de forma definitiva con el nombre de Galápagos, el 18 de febrero de 1973. Galápagos fue declarado por la UNESCO como Patrimonio Natural de la Humanidad y Reserva de la Biosfera.
Las islas son cimas de volcanes basálticos con una elevación de 1,5 kilómetros de la plataforma marina. Hay otras elevaciones como el Cerro Azul en la Isabela, volcanes con calderas de 4 y 9 metros de diámetro y con profundidades de hasta 1 kilómetro. La superficie se ha desarrollado a partir del basalto, ya sea en forma de lava o piroplastos, (ceniza o pómez).
Hay cuatro islas habitadas que son los cantones San Cristóbal, Isabela, Floreana y Santa Cruz, con una amplia producción agropecuaria, pesquera y ganadera.
Es una zona turística por excelencia, donde destaca la belleza del mar que lo baña y la gran diversidad de fauna. Aunque existe una temporada alta o baja para viajar, las visitas llegan en cualquier temporada del año, pero una normativa restringe la entrada masiva a esta zona.
Hay varios puntos clave que deben recorrer los visitantes: las playas, donde es posible caminar mientras se aprecia a los leones marinos; hay una sola recomendada para tomar el sol que es en la bahía Wreck en la isla San Cristóbal. Además, se puede observar maravillas naturales como el León Dormido, una inmensa formación rocosa localizada en medio del mar al noroeste en Puerto Baquerizo Moreno, también en la isla San Cristóbal. Para quienes quieren admirar la fauna local, hay muchos sitios de avistamiento de aves como piqueros patas azules, fragatas, pelícanos. Y no hay que olvidar la práctica de deportes acuáticos como buceo y snorkel.
Como el litoral galapagueño no es el sitio ideal para tumbarse al sol, las largas caminatas para conocer el parque nacional o lanzarse a las aguas del océano desde un bote servirán para adquirir un tono dorado en la piel.
Existen dos formas de llegar a las islas, en cruceros especiales que recorren los diversos cantones poblados y a través de vuelos diarios desde el continente hasta los aeropuertos, el más utilizado situado en la isla Baltra y el otro en San Cristóbal. Hay vuelos diarios de la aerolínea Tame y la aerolínea Aerogal lo hace los días martes, miércoles, viernes y domingo. Existen una infinidad de operadoras turísticas que ofrecen viajes que se pueden compaginar con visitas a la Amazonia. Lo recomendable es optar por un crucero de la flota local de nivel medio, generalmente de entre 4 días y una semana de duración. Así se puede aprovechar mejor el tiempo porque los desplazamientos de una isla a otra son largos y se pueden realizar durante la noche. Además, cada noche debe ir acompañado por un guía. Los cruceros pueden ofertar espacios desde 10 personas hasta 100 (los barcos grandes). La visita a las islas se puede perpetuar a través de los locales donde es posible encontrar camisetas con imágenes de los más pintorescos animales como piqueros patas azules y otros recuerdos, aunque las recomendaciones del Parque Nacional Galápagos son que no se recuerdos como colmillos de lobo marino, caparazones de tortuga marina y otros artefactos elaborados con plantas o animales de las islas. Se exceptúan trabajos artísticos de madera seca. Fuente:FinanzasMundial.com |